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¿EL ESTRÉS O TENER UNA ACTITUD NEGATIVA PUEDE CAUSAR CÁNCER?

Bienvenidos y bienvenidas al Rincón de la Psicología, un espacio donde todos los miércoles, las psicólogas y psicólogos de PSICARA abordamos temas y curiosidades relacionadas con la Psicología. Esta semana vamos a abordar el posible origen de carácter emocional del cáncer: ¿mito o realidad?

Como la mejor manera de captar la atención del lector es empezar con datos impactantes, allá vamos: según la Sociedad Española de Oncología Médica, 1 de cada 2 hombres y 1 de cada 3 mujeres tendrá cáncer a lo largo de su vida. Si a estos números le ponemos un rostro, un nombre y un vínculo que los una a nosotros, pronto pensaremos en nuestra familia, en nuestros amigos de la infancia, en nuestro grupo de colegas o en nuestros compañeros de trabajo, y caeremos en la cuenta de que esta cifra cae como una losa debido a lo que implica: una parte importante de nuestros seres queridos, o incluso nosotros mismos, tendremos cáncer en algún momento de nuestra vida. Cáncer. Una palabra que con tan solo escucharla despierta temor por todo aquello a lo que la tenemos asociada. Es por ello que la prevención del cáncer se ha posicionado como una prioridad social y sanitaria. Sin embargo, cuando hablamos de salud, siempre hay mitos merodeando que son importantes aclarar.

¿Tener estrés, ser pesimistas, tener pensamientos negativos o experimentar emociones desagradables puede producir cáncer?

Seré directo: No, la investigación no respalda que el cáncer pueda tener un origen emocional. Sin embargo, se trata de una creencia bastante extendida. Prueba de ello es que en diferentes estudios realizados con mujeres supervivientes de cáncer, en torno la mitad de las participantes creían que su cáncer lo había producido el estrés, pero en investigaciones en las que relacionaban, por ejemplo, el estrés previo en el trabajo con los diagnósticos de cáncer no encontraron dichas relaciones. A pesar de ello, sí que es cierto que los estados emocionales desagradables, de manera indirecta, pueden llevarnos a tener hábitos de vida no saludables que sí que están relacionados con la aparición del cáncer como fumar, el consumo de alcohol, el sedentarismo o la mala alimentación. De hecho, la Asociación Española Contra el Cáncer estima que casi la mitad de los casos de cáncer se podrían evitar con la adquisición de hábitos de vida más saludables y participando en los programas de cribado recomendados. De ahí la relevancia que se le da a la prevención, y que de paso, desmonta otro de los mitos que hay alrededor del cáncer: hay casos de cáncer que se podrían evitar, pero poniendo el foco sobre todo en los hábitos de vida que tenemos.

Si ya me han diagnosticado de cáncer ¿tener una “actitud positiva” será suficiente para curarme?

No cabe ninguna duda de que la manera de afrontar la enfermedad puede ayudarte a estar mejor emocionalmente, a comunicarte mejor con tu entorno, a facilitar la adherencia a los tratamientos o a sobrellevar mejor el proceso, de ahí la importancia del papel del psicólogo durante todo el transcurso de la enfermedad. Y aunque la investigación ha demostrado que las intervenciones psicológicas pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes y ser muy beneficiosas y recomendables para afrontar el proceso, no ha evidenciado que puedan prolongar la vida. Tampoco se ha encontrado dicha evidencia en la influencia de la actitud positiva, a pesar de que en los mismos estudios mencionados anteriormente se encontró que entre un 60% y un 94% de mujeres supervivientes de cáncer afirmaban que lo habían superado gracias a su actitud positiva. Si bien es cierto que algunos estudios realizados en modelos animales apuntan a que quizás el estrés psicológico podría favorecer en algunos casos la progresión y diseminación del cáncer una vez diagnosticado, no hay evidencia suficiente que respalde que esto ocurra en humanos ni que una gestión adecuada del estrés suponga una mejora en la supervivencia. No obstante, hay que tener en cuenta los peligros del malestar psicológico que de manera indirecta sí que pueden influir en la supervivencia del paciente. La angustia extrema, la impotencia o la desesperanza, pueden llevar a algunas personas a no buscar un tratamiento cuando se les diagnostica o a abandonarlo una vez iniciado, a pensar que ya no hay nada que se pueda hacer y que eso les lleve a no seguir un tratamiento o terapia probablemente útil o a llevar a cabo conductas de riesgo o hábitos de vida no saludable, como los que hemos comentado anteriormente, que pueden favorecer una pérdida en la calidad de vida o incluso un fallecimiento prematuro.

Sin embargo, en internet y en las redes sociales abunda información sobre el papel de las emociones en la prevención del cáncer e incluso en el desarrollo de la enfermedad. ¿Qué intereses hay detrás de estas falsas afirmaciones? En su gran mayoría, hay un interés económico debido a las pseudoterapias que se sustentan en ellas. Teorías que intentan hacerse pasar por científicas pero que lo único que hacen es engañar a personas que lo están pasando mal. Para ello, utilizan argumentos aparentemente válidos, respaldados por supuestos “artículos científicos” de dudosa metodología y ofrecen soluciones milagrosas para una infinidad de problemáticas. Una de estas pseudoterapias que más popularidad tiene es la biodescodificación o bioneuroemoción (como puedes observar, utilizan términos asociados a las ciencias como “bio” o “neuro” en un intento de camuflar su pseudoterapia como si fuera algo serio). Dicha pseudoterapia se fundamenta en que las enfermedades son respuestas biológicas de nuestro organismo a un conflicto psicológico, ya que “nos ponemos enfermos inconscientemente, tomamos consciencia y nos sanamos inconscientemente”, según afirma su creador (el cuál ha creado un gran negocio alrededor de su invención, ofreciendo cursos -nada baratos- en los que vende la panacea). Es decir, que si tienes cáncer, es por algún conflicto interno que no resolviste, vaya, que es por tu culpa. Pero permíteme decirte algo: esto es una gran mentira, porque los conflictos psicológicos no producen cáncer. Que tuvieras una mala relación con tu madre no va a hacer que tengas un cáncer de mama, de la misma forma que el que no te gustase el melocotón de pequeño no es el causante de que se haya secado el melocotonero de tu huerto. Además de la mentira, esta concepción de la enfermedad carga con una gran culpa al paciente, ya que le hace responsable de su enfermedad y le vende una cura, que no sirve para su cometido. Por si ya fuera poco el diagnóstico de un cáncer.


Las pseudoterapias, los tratamientos alternativos y los mitos campan a sus anchas. De hecho, también hay numerosos libros, como El Secreto (su nombre ya invita a pensar que parece que hay una cura milagrosa que no se nos ha contado al común de los mortales) que se han hecho famosos con el mensaje de que curarse del cáncer es posible gracias a una actitud positiva. Pero… ¿cuáles son sus métodos o qué es lo que te venden? La mayoría de estos “gurús” o “sanadores” (por llamarlos de alguna manera) defienden que resolviendo el conflicto psicológico que te ha ocasionado el cáncer, trabajando a través de las “energías”, con visualizaciones sanadoras o con pensamientos positivos se puede conseguir que el cáncer desaparezca. Estos libros hablan de casos extraordinarios en los que Paco (por ejemplo), tras rechazar el tratamiento médico, y gracias a sus pensamientos autoafirmativos de que se iba a recuperar, resolviendo el conflicto que tuvo en la infancia su madre, imaginándose a sí mismo ya recuperado, encontrando un sentido a su vida o separando su identidad del cáncer, logró superarlo. Y esto es peligroso, muy peligroso.


¿Cuáles son los peligros de las pseudoterapias?

Estos mitos y estas pseudoterapias pueden producir culpabilidad (ya que el cáncer te lo has producido tú o si no te curas es porque no quieres), desinformación, miedos infundados o falsas expectativas. Uno de los principales peligros es que pueden llevar a las personas a dejar el tratamiento médico recomendado, cuya eficacia está demostrada científicamente, o a utilizarlas complementariamente, lo que puede ser incompatible con el tratamiento indicado por el personal sanitario. Las consecuencias pueden ser fatales ya que, en última instancia, puede acabar con la vida de las personas. Y esto, tristemente ocurre a día de hoy.


¿Por qué tanta gente acaba creyendo en esto?

Es algo normal y comprensible. De hecho, no es culpa de quien cree en ello, ya que todos, en un momento de desesperación, podríamos acabar probando cualquier posible solución a la problemática nuestra o de un ser querido. Hay que tener en cuenta que el diagnóstico de una enfermedad como el cáncer coloca al paciente y a su entorno en una situación de vulnerabilidad y ante un abismo desconocido cargado de incertidumbre. Esta posición, puede llevar a las personas a aferrarse a cualquier solución que prometa la curación o una mejora de su enfermedad, aunque no esté respaldada científicamente. Además, hay dos procesos psicológicos que también ejercen su influencia a la hora de creer en las experiencia de otras personas que dicen haberse recuperado gracias a estos métodos. En primer lugar, el razonamiento post hoc, por el que la persona asume que si un acontecimiento ocurre después de otro, el segundo es resultado o consecuencia del primero. Pero el hecho de que una persona se haya recuperado, habiendo tenido una actitud positiva durante el proceso oncológico o habiendo probado algún tratamiento alternativo, no implica que sea consecuencia de ello, ya que puede ser una relación meramente casual. Y, en segundo lugar, el heurístico de disponibilidad (del que ya hablamos en algunos artículos anteriores), que es un atajo mental que nos hace juzgar la frecuencia de un suceso por la facilidad con que los ejemplos nos vienen a la mente: es más fácil escuchar y recordar casos de personas que se salvaron de cáncer teniendo una actitud positiva o con un método alternativo que aquellos en los que la persona tenía una actitud igual de positiva pero acabó falleciendo.


Si tenemos alguna duda de cómo prevenir el cáncer o de qué hacer en el caso de ser diagnosticados, siempre tenemos que dejarnos aconsejar por el personal médico y por el equipo de profesionales de entidades como la Asociación Española Contra el Cáncer. Las pseudoterapias son uno de los principales peligros sanitarios en el siglo XXI y se aprovechan de la desesperación de la gente. No hay que olvidar que el diagnóstico de un cáncer implica una serie de dificultades a las que hay que hacer frente, y siempre es mejor si lo hacemos en compañía de dos importantes elementos: nuestros seres queridos, que nos podrán apoyar y acompañar en los momentos difíciles, y de la evidencia científica, que fijará el horizonte hacia el que dirigir los tratamientos, tanto médicos como psicológicos.


Por último, dado que en este artículo se ha hablado de actitudes, de estrés y de emociones, no me gustaría despedirme sin resaltar la idea de que las emociones desagradables, al igual que en la vida, van a estar presentes también durante el proceso oncológico porque son completamente normales, por eso hay que darles su espacio y aprender a relacionarse con ellas. En algunos casos nos pueden desbordar y no saber muy bien cómo gestionarlas y ahí es donde entramos en juego los profesionales de la Psicología, para estar a tu lado cuando nos necesites.


Javier Ibáñez Vidal, psicólogo de PSICARA


¿Te interesa saber más sobre cáncer, mitos y pseudoterapias? ¡Aquí te dejamos algunos recursos de interés!


La pregunta del millón: ¿qué puedo hacer cuando una persona que conozco tiene cáncer? https://www.psicara.com/post/la-pregunta-del-mill%C3%B3n-qu%C3%A9-puedo-hacer-cuando-alguien-que-conozco-tiene-c%C3%A1ncer


Mitos y creencias erróneas sobre el cáncer. https://www.contraelcancer.es/es/todo-sobre-cancer/prevencion/prevencion-preguntas-mas-frecuentes


Creencias erróneas, mitos y pseudoterapias sobre el cáncer. https://www.contraelcancer.es/sites/default/files/ebooks/GuiaCreenciasErroneas-2019_INTERACTIVO.pdf


Pseudoterapias: Una amenaza para el paciente de cáncer. https://blog.contraelcancer.es/pseudoterapias-cancer-amenaza/


Observatorio OMC contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias. https://www.cgcom.es/observatorios/oppiss



Bibliografía

Asociación Española Contra el Cáncer (2021). Mitos y creencias erróneas sobre el cáncer. https://www.contraelcancer.es/es/todo-sobre-cancer/prevencion/prevencion-preguntas-mas-frecuentes


Asociación Española Contra el Cáncer (2022). Pseudoterapias: Una amenaza para el paciente de cáncer. https://blog.contraelcancer.es/pseudoterapias-cancer-amenaza/


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