• PSICARA

"NO ESTÁS EN EDAD DE...". EL EDADISMO O DISCRIMINACIÓN POR EDAD

Bienvenidos y bienvenidas al Rincón de la Psicología, un espacio donde todos los miércoles, las psicólogas y psicólogos de PSICARA abordamos temas y curiosidades relacionadas con la Psicología. En el artículo de hoy hablaremos sobre una de las formas de discriminación más común y banalizada: el edadismo.


Hay quien puede estar leyendo este término y piense, pero ¿qué es eso? Bien, comencemos por la definición. El edadismo, según la Organización Mundial de la Salud, hace referencia a los estereotipos, prejuicios y discriminación hacia las personas en función de su edad. A pesar de que hay otros grupos de edad a los que se discrimina por su número de años, como pueden ser los jóvenes, en este artículo se va a utilizar el edadismo en relación a las personas mayores, colectivo al que se dirigen muchas de estas actitudes.


A continuación, vamos a profundizar en los tres componentes incluidos en esta definición:

- Estereotipos (cómo pensamos). Los estereotipos que las personas tienen sobre la edad pueden llevarles a realizar inferencias de ciertas personas en función de la misma. Estas inferencias pueden derivar en generalizaciones excesivas que suponen que todas las personas que pertenecen a un grupo de edad determinado son iguales. Por ejemplo, pensar que las personas de edad son frágiles, incompetentes y vulnerables o que son una carga para la sociedad.

- Prejuicios (cómo nos sentimos). El prejuicio es una reacción emocional, ya sea positiva o negativa, que se dirige hacia una persona en función de su pertenencia percibida a un grupo. Hacia los adultos mayores son comunes los sentimientos de lástima o simpatía.

- Discriminación (cómo actuamos). En relación con el edadismo, la discriminación se relaciona con los comportamientos, acciones, prácticas y políticas, que se dirigen a las personas en función de su edad. Discriminación positiva sería, por ejemplo, ciertos descuentos a los que pueden acceder las personas que son mayores de una edad determinada y discriminación negativa el no dejar que participen en determinadas tareas de la sociedad por considerar que son demasiado mayores o tomar decisiones por ellas en un contexto familiar.


Esto pone de relieve que el edadismo está presente en cada uno de nosotros, pero también lo está en nuestras relaciones, instituciones y sociedad en general. En el día a día existen ejemplos de la discriminación por edad como es la falta de representación de personas mayores en la televisión y el cine, la presencia de barreras arquitectónicas, restringir el acceso a determinados tratamientos o la discriminación laboral.


El edadismo está relacionado con la idea o comprensión que se tiene del envejecimiento y del rol que desempeñan las personas de edad avanzada. Puede que parte de la sociedad vea la vejez y los cambios asociados a la misma como algo negativo e indeseable, lo que perpetúa creencias estereotipadas sobre las personas mayores y limita nuestra comprensión de la diversidad existente en la vejez.


¿Qué consecuencias o efectos tiene el edadismo en las personas que lo sufren? Entre las personas mayores, el edadismo se asocia con una menor salud física y mental, relacionándose con un mayor aislamiento social, soledad y una menor calidad de vida, impidiendo que puedan disfrutar de sus derechos humanos. El edadismo es un obstáculo a la hora de concienciar acerca del envejecimiento saludable.


¿Qué podemos hacer nosotros y nosotras? Podemos comprender el envejecimiento como una etapa más de la vida a disfrutar, con cambios naturales y reconociendo la diversidad, a través de la educación; ser conscientes y contrarrestar creencias y prejuicios que podamos tener, además de evitar la discriminación; crear y apoyar una mayor participación de las personas mayores en la sociedad; y fomentar la interacción entre diferentes generaciones, aprendiendo así unas de otras. Entre todos podemos cambiar el discurso sobre la edad y el envejecimiento.


Ojalá la edad deje de ser un límite y una barrera, ojalá dejen de escucharse frases del tipo “no estás en edad de viajar” o “ya tienes una edad para hacer esas cosas” y ojalá las frases que se escuchen sean del tipo “estás en edad de disfrutar”, “estás en edad de hacer lo que tú quieras” o “nunca es tarde para hacer cualquier cosa”. Para concluir, quiero lanzar una pregunta a modo de reflexión: si llegas a ser una persona mayor, ¿cómo te gustaría que te tratasen?


Una buena calidad de vida de las personas mayores se relaciona con el bienestar en sus cuidadores y cuidadoras. Por ello, desde PSICARA, estamos llevando a cabo un proyecto llamado “¿Quién cuida a quien nos cuida?”, que se trata de un servicio de apoyo, orientación y atención psicológica a personas cuidadoras de personas mayores. Es gratuito, financiado por el Gobierno de Aragón y está dirigido tanto a cuidadores formales como informales de la provincia de Teruel. Si quieres saber más o estás interesado puedes

mandar un correo a quiencuida.psicara@gmail.com, estaremos encantadas de leerte y contar contigo.


Mejoremos la calidad de vida de las personas mayores y de sus cuidadores/as.


Yaiza Senar Gutiérrez, Psicóloga de PSICARA.

Referencias:


World Health Organization. (2021). Global report on ageism.

117 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo