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SEPTIEMBRE: MES DE TRANSICIÓN

Bienvenidos y bienvenidas al Rincón de la Psicología, un espacio donde todos los miércoles, las psicólogas y psicólogos de PSICARA abordamos temas y curiosidades relacionadas con la Psicología. Esta vez vamos a hablar de algunas situaciones que ocurren cuando llega este mes del año, como son la vuelta a la rutina, retomar objetivos que tenemos algo abandonados o crear algunos nuevos y desafiantes.


Para la mayoría de las personas septiembre puede asociarse a la rutina, a horarios… y aunque a veces pensarlo puede dar un poco de pereza, la rutina también nos ordena y nos regula. Pero septiembre también significa cambios, y brotan nuevos objetivos por alcanzar o que queremos retomar. Aunque no se trata del principio de año nuevo, las personas suelen utilizar este mes como un momento de transición. Poco a poco va quedando atrás ese verano que nos ha podido servir para desconectar, cargar pilas, puede habernos ayudado a reflexionar sobre nuestra vida, nuestras prioridades, qué queremos cambiar, qué queremos mantener… y todos estos nuevos planteamientos aparecen y ayudan a ese motor que nos pone en marcha de nuevo. Aprovechando este chute de energía hay personas que hacen listados con lo que quieren conseguir, lo que quieren cambiar, lo que van a empezar a hacer… pero en muchas ocasiones, observamos a nuestro alrededor o incluso en nosotros mismos que esas propuestas tienen un corto recorrido. ¿Y cuál sería la forma más efectiva para mantener esas metas?


Es muy común que nos marquemos metas a largo plazo, dejando de estar centrados en el presente y llevando la atención al futuro. Sin embargo, es el presente y el día a día el que nos irá acercando hacia el futuro, hacia el objetivo al que queremos llegar. Las metas a largo plazo ayudan a motivarnos durante un tiempo, sobre todo cuando son desafiantes para nosotros. Estas metas son nuestra guía, sin embargo, son las metas a corto plazo las que nos harán llegar “paso a paso” hasta alcanzarlo. Centrarse día a día en pequeños pasos que están bajo nuestro control es una manera muy efectiva para ir mejorando y avanzando en esos ámbitos en los que queremos trabajar para alcanzar la meta a largo plazo.


Al principio o durante todo el recorrido, que puede ser más o menos largo (o incluso a veces más largo de lo esperado), pueden aparecer momentos más complicados en los que las cosas no salgan como nos las habíamos imaginado y sintamos cierta frustración. Esto es algo con lo que tenemos que contar desde el inicio, pues a veces cambiar hábitos o adoptarlos (manteniendo el esfuerzo), es un trabajo que requiere un tiempo, por lo que flaquear en algún momento es algo que forma parte del proceso.


Las metas tienen que ser realistas, pueden ser desafiantes y ambiciosas, por supuesto, pero tienen que ajustarse a nuestras posibilidades y a nuestra realidad, intentando que detrás haya un objetivo o valor lo suficientemente importante para nosotros como para que mantenga nuestras actuaciones día a día para acercarnos a ella, incluso en los momentos más duros. Al igual que los momentos de bajón o de frustración, también tenemos que ser conscientes de que estarán.


En esos momentos en los que más nos cueste avanzar, son los actos los que van a determinar que finalmente algo cambie en tu vida. No serán tanto tus ideas o tus deseos los únicos que por sí mismos consigan esa meta, sino tus acciones, tu conducta, tus elecciones, lo que haces por acercarte a ese aspecto de tu vida que quieres que cambie día a día. Habrá días en los que el paso será más fácil y llevadero, y otros más difícil, pero lo importante es darlo. La conducta es el reflejo de tus propósitos, con independencia de lo que tu mente pueda estar contándote, y que en muchas ocasiones, es nuestra propia mente la que nos lo pone más difícil.


Antes de terminar, para un momento y observa dónde estás ahora y hacia dónde quieres dirigirte el próximo año (por ejemplo). ¿Crees que podrías aprovechar este mes de transición para actuar de una forma distinta respecto a las metas que quieras alcanzar, o asuntos pendientes que llevas algún tiempo desatendiendo? Adelante, merecerá la pena.



Araceli Cruz, psicóloga de PSICARA.

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