FECHAS SEÑALADAS EN EL DUELO: ¿QUÉ PUEDO HACER?

Bienvenidas y bienvenidos al Rincón de la Psicología, un espacio donde todos los miércoles, las psicólogas y psicólogos de PSICARA abordamos temas y curiosidades relacionadas con la Psicología.
El fallecimiento de un ser querido marca un antes y un después en nuestras vidas. Nadie está preparado para perder a una persona importante. El duelo, aunque doloroso, es un proceso que cumple una función necesaria: ayudarnos a adaptarnos a una realidad en la que esa persona no está físicamente.
El proceso de duelo no es lineal ni necesariamente cumple unas fases que se suceden en un orden determinado. En realidad no existen reglas sobre cómo debe ser o cuánto debe durar.
Hay quien encuentra similitud entre el duelo y hacer escalada. Para escalar tenemos que mover nuestros 2 brazos, el derecho y el izquierdo, si queremos subir. En relación al duelo, mover el brazo derecho representaría esos momentos en los que conectamos con la pérdida, nos paramos en el dolor, sentimos la ausencia y hablamos sobre ello; mientras que mover el brazo izquierdo representaría la conexión con el resto de áreas de la vida, a veces a través del trabajo, de estar con familia y amigos o de realizar nuestros hobbies. Si solamente moviésemos uno de los brazos, sería imposible ascender, pues la subida se logra por la suma de ambos. Lo mismo ocurre en el proceso de duelo; para transitarlo, igual de importante es pararse a conectar con el dolor, como darse espacios para poder atender otras áreas.
José González Fernández, psicólogo especialista en duelo, habla de esta idea de péndulo en una entrevista:
“Yo siempre expreso que en los procesos de duelo hay un doble mecanismo necesario que es como el de los relojes de péndulo de pared. Por un lado, necesitas conectarte a la vida, volver a tener esperanza, tratar de engancharte a lo que te queda en el día a día. Por otro lado, necesitas el afrontamiento, que sería conectar con esas emociones desagradables. Es mucho más fácil que tengas un amigo, conocido o familiar que te anime en un proceso de duelo a uno que te permita llorar. No digo que no sean necesarios los dos, pero en general tendemos a maquillar la emoción desagradable”.
Como venimos diciendo, el duelo es un proceso, eso significa que tiene un recorrido. A lo largo de ese camino hay momentos concretos en los que las emociones pueden ser especialmente intensas, por ejemplo cuando se acercan fechas señaladas. Estas fechas, como el cumpleaños de la persona, el aniversario del fallecimiento, días festivos o la época de Navidad pueden potenciar el dolor de la pérdida.
A continuación, van a aparecer una serie de propuestas que pueden ser de ayuda (o no). Muchas personas no desean realizar simbolismos o rituales y eso también está bien, incluso cuando en una familia se encuentran visiones diferentes al respecto. Trasladarles a los demás en estas fechas lo que necesitamos de ellos y sentirnos
reconocidos por el entorno será de mucha ayuda. Es importante respetar el deseo, ritmo y forma que elige de hacerlo cada doliente.
Algunas de las acciones que podemos hacer parten de nuestra propia intimidad: encender una vela, coger el recuerdo de un objeto que es suyo o un amuleto que nos recuerda a algo compartido, ponerse una prenda de ropa de la persona o de su color favorito.
Hacer una comida especial, cocinar un plato que le gustase especialmente, hacer un brindis o encontrarnos en su restaurante favorito con los allegados que quieran compartir.
También podemos escribir una nota, recordando una anécdota o agradeciendo su vida.
Estar en la naturaleza, el mar, ver el horizonte puede ayudar a respirar y conectar con el recuerdo, bien de forma íntima o acompañados.
Ir a lugares que han sido importantes, visitar el árbol que se plantó tras el fallecimiento o, en definitiva, lugares que nos lleven a esa persona.
Un gesto, una palabra, unas flores.
También podemos hacerlo en un grupo terapéutico o de ayuda mutua. Sabemos que, cuando el dolor se comparte, siempre es ligeramente menor.
Ten presente que la tarea no es olvidar, al contrario. La gran tarea del duelo es aprender a vivir sin la persona amada, pero con ella en nosotros, en el recuerdo y vínculo vivido con esa persona.
Referencias
Podium podcast – Del duelo en fechas señaladas, se habla (María Pilar Marín). https://www.podiumpodcast.com/podcasts/asociacion-contra-el-cancer-podium-os/episo dio/4247147/
Fechas significativas en el duelo: ¿cómo vivirlas? (Belen Tarrar y Araceli Galindo). https://www.alfinaldelavida.org/fechas-significativas-en-el-duelo-como-vivirlas/
Berta Maté Calvo, psicóloga de PSICARA